Más metas que versos

Puede que el Metaverso haya venido (sería más correcto decir que está viniendo) para quedarse en nuestras vidas, pero no parece que ese sea un tema relevante para ser analizado en una columna como esta. Lo que sí parece serlo es el grado de importancia que llegue a tener en las relaciones entre las empresas y sus clientes. Desde este punto de vista es poco probable que, mientras la tecnología que lo soporta no dé un paso de gigante, se convierta en un medio cotidiano que sustituya a las actuales presencias físicas y digitales en estas relaciones habituales. Si afirmamos esto es, básicamente, por dos motivos. El primero de ellos es la complejidad material que parece (por lo que sabemos hasta ahora) conllevar su uso, lo que va en contra del avance hasta ahora conocido de otras tecnologías, orientadas siempre hacia la simplificación. Pero la otra razón también es importante, ya que entendemos que la ficción en la que nos sumergirá la vida ‘metaversiana’ no sintonizará c...